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Pedidos por QR en pubs: qué cambia de verdad un viernes por la noche

Un pub lleno pierde la mayor parte de su capacidad en la barra. Dos bartenders solo pueden atender hasta cierto punto, y quien está sentado es quien más espera.

Cuando quien está en la mesa puede pedir una ronda, la barra se libera para quien quiere estar ahí. Los bartenders preparan en vez de anotar. La segunda ronda se pide porque nadie tiene que decidir si vale la caminata.

Las cuentas son la otra mitad. Una cuenta que se abre en el teléfono se cierra en el teléfono. Nadie deja la tarjeta olvidada y nadie se va sin pagar por descuido.

Alinea primero a tu equipo. El pedido por QR no saca a los meseros del salón. Saca las caminatas que no tienen que ver con la comida.

Mira tu menú en un código QR hoy.

Configuración en unos 15 minutos. Soporte canadiense.