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Cómo aumentar las propinas sin pedirlas

La propina es un problema de diseño. Un bote depende de que alguien lo note. El aviso de un terminal depende de que un mesero lo entregue. Una pantalla de pago muestra las mismas tres opciones a cada cliente, siempre.
Pon las sugerencias encima del total, no debajo. Muestra el monto en dinero junto al porcentaje, para que nadie haga cuentas mientras su comida se enfría.
Mantén las opciones honestas. Tres sugerencias y un campo libre son suficientes. Quien se siente presionado da menos, no más.
Después mira los datos por turno. Si un servicio queda siempre más bajo, el problema suele ser el ritmo, no la pantalla.
